Ruta 4 – Ruta de los Agüero

Esta travesía discurre por la zona interior del municipio, entre los pueblos de Agüero y Gajano, y tiene como hilo conductor el linaje medieval de los Agüero, originario del pueblo del mismo nombre, pasando por diversas casonas que pertenecieron a dicho apellido en distintas épocas de la historia. Si en el circuito anterior se recorrían los barrios de Agüero, en esta ocasión se pasa también por varios de Setién, Orejo y Gajano, viendo diversos edificios vinculados históricamente a los Agüero, los cuales también protagonizaron una de las leyendas más famosas de la Cantabria medieval. Al parecer un rey ofreció al caballero Pedro González de Agüero liberar del tributo de las alcabalas todo el territorio que pudiera recorrer cabalgando a lomos de un mulo en una jornada, y nuestro caballero recorrió toda Trasmiera, hasta que el pobre animal reventó extenuado en Pámanes. Entonces los habitantes de este pueblo arrastraron el cadáver del mulo hasta lo alto de la loma de Somarriba, donde quedó fijado el límite de la Merindad de Trasmiera y se levanta una antigua cruz de piedra a modo de hito, conservando desde entonces los habitantes de Pámanes el mote de “arrastraos”, aunque lo correcto sería “arrastradores”.

 

Iglesia San Juan (Agüero)

De vuelta a Agüero, nuestro circuito se inicia en el Barrio Campo Agüero, en concreto en la plaza situada frente a la Iglesia de San Juan de Agüero, en el centro del pueblo y del conjunto histórico, conformado además por el castillo del siglo XIV y la casona de Villanueva de la Barca, del siglo XVII. La Iglesia es del siglo XIV, de una sola nave (capilla funeraria). En el siglo XVII se añaden capillas y sacristía. En su interior se encontraba el sepulcro en madera del caballero Pedro González de Agüero, señor de Trasmiera en el siglo XIV y dueño del castillo aledaño, si bien actualmente dicha pieza se encuentra en el Museo Diocesano de Santillana del Mar.

Casona De Villanueva de la Barca (Agüero)

Junto a ella se levanta la Casona de Villanueva de la Barca, del siglo XVII, que presenta un soportal de tres arcos, balcón de hierro forjado y un gran escudo de los Agüero, así como dos leyendas y víctores que recuerdan al arzobispo Antonio Ibáñez Agüero y al colegial de Salamanca don Pedro González de Agüero. Siguiendo unos metros por la carretera en dirección a Rubayo, a la izquierda se encuentra el Castillo de Agüero, solar del apellido Agüero, toponímico del pueblo y origen del linaje medieval. Se trata de una pequeña fortaleza gótica del siglo XIV con planta rectangular formada por cuatro lienzos de pared y cuatro cubos en las esquinas, con placas alusivas a su restauración en el siglo XVII; por lo demás el edificio sólo cuenta  con una puerta de arco apuntado y varias ventanas también ojivales y saeteras, estando su interior vacío y sin cubierta.

Castillo de Agüero

Nuestra ruta continúa por la carretera hasta el cercano Barrio Ontanilla, en donde nos desviaremos a la izquierda frente a una bonita casona regionalista con balconada y finca cercada de tapia. Debemos bordearla por la izquierda, siguiendo luego de frente en un cruce y ascendiendo por una pista sinuosa hacia La Cuesta, un cotero de sólo 94 metros de altitud, pero que sin embargo constituye la máxima elevación del municipio de Marina de Cudeyo. La ascensión culmina en las proximidades de la cima, donde se encuentra la antigua cantera de Agüero, recientemente recuperada, habiéndose plantado árboles e instalado varios paneles informativos sobre los espacios protegidos de Cantabria, el pueblo de Agüero y la propia cantera. Desde esta zona elevada se contempla además una amplia panorámica de gran parte de la comarca de Trasmiera, así como Peña Cabarga y los agrestes macizos calizos del Miera y del Asón: Las Enguinzas, Porracolina, Mortillano y Peña Rocías, etc…

Iglesia de san Vicente (Setién)

Siguiendo por la pista, iremos a la izquierda en una bifurcación, pasando junto a una casa, yendo de nuevo a la izquierda y pasando junto a la finca “El Suspiro”, antes de descender hacia Setién, cuya iglesia y casona se verá enfrente en lo alto de otro cotero. Nuestra pista desciende hasta la carretera de Rubayo a Puente Agüero, cruzándola, para luego ir a la derecha en una bifurcación y alcanzar un cruce, en el que giraremos a la izquierda. Así llegaremos a un nuevo cruce situado en el Barrio Vayas, para pasar entre dos cubos coronados por picos y subir hasta la Iglesia de San Vicente de Setién, ubicada sobre una elevación dominante sobre el entorno y correspondiente al siglo XVII, con torre blasonada a los pies. Esta iglesia estuvo históricamente unida al inmediato solar del apellido Setién, toponímico del pueblo, con una casa-torre de origen medieval (posiblemente del siglo XV). La casa se añadió posteriormente en el siglo XVIII por D. Pedro de la Puente Mazas, primer Conde de Casa Puente, que ocupó importantes cargos durante el reinado de Carlos III. La finca es particular, por lo que nos limitaremos a verla desde el exterior, pero situados frente al pórtico de la iglesia y mirando hacia el sur, podremos disfrutar de una amplia panorámica sobre Peña Cabarga y el Pico Castillo, así como los agrestes macizos calizos del Miera y del Asón: Las Enguinzas, Porracolina, Mortillano y Peña Rocías, etc…

Casona de Cagigas o Palacio de La Sota (Orejo)

Descenderemos desde la iglesia, saliendo del recinto señorial entre los cubos, y continuando de frente en el cruce del Barrio Vayas, quedando a la derecha una bonita casona del siglo XVIII. Luego cruzaremos la carretera de Rubayo a Puente Agüero junto a un sencillo humilladero, y continuaremos nuestro descenso por una pista que recorre una extensa mies que se reparte entre los pueblos de Setién y Orejo, teniendo como telón de fondo las cumbres merachas de Las Enguinzas y Somo de Noja, así como Peña Cabarga. Ignoraremos sendos desvíos a la derecha y alcanzaremos el Barrio El Rongal, perteneciente a Orejo, en el que se propone un bucle para visitar diversos edificios de interés: la Ermita de Nuestra Señora del Camino, hoy del Carmen, varias casas de los siglos XVI-XVIII, y por último la Casona de Cagigas o Palacio de la Sota, del siglo XVIII. Desde esta última bajaremos a la carretera de Solares a Rubayo, por la que seguiremos hacia la derecha durante medio kilómetro, hasta el Barrio Quintana, desviándonos entonces a la izquierda entre dos casas para alcanzar la Iglesia de Santiago de Orejo, probablemente levantada en el solar del antiguo monasterio medieval de San Salvador, si bien el edificio actual es de los siglos XVI-XVIII.

 

Iglesia de Santiago (Orejo)

Seguiremos dejando la iglesia a la izquierda y bajando por detrás hacia el Barrio Madriro, girando a la derecha en una bifurcación, para bajar una curva y contracurva, y seguir por una zona ganadera. La amplia extensión llana de la izquierda es el emplazamiento del antiguo Puerto de Tijero, al fondo de la ría del mismo nombre o de San Salvador, colmatada hace un siglo con lodos rojizos procedentes de las minas de hierro de Peña Cabarga. Sin embargo el estuario era anteriormente navegable, y en dicho puerto se embarcaban las piezas de artillería elaboradas en las famosas fábricas de Liérganes y La Cavada en los siglos XVII y XVIII, para ser trasladados a Santander y luego distribuidas a todo el Imperio Español. De nuevo en camino, la pista gira hacia el norte y cruza el Arroyo de Romanillo, llegando a una nueva bifurcación, en la que seguiremos hacia la izquierda, para tomar otro camino a la izquierda, cruzando una pradería por unas rodadas y enlazando con otra pista en las inmediaciones de una yesera abandonada; a la izquierda, algo oculto por la vegetación, se encuentra el Pozón de la Yesera, un pequeño lago formado por inundación de la antigua explotación de yesos, actualmente convertido en un humedal con presencia de diversas aves acuáticas.

La pista continúa hasta el Barrio Los Corrales, de Gajano, donde hay una plazoleta en cuya isleta se encuentra una curiosa estela en recuerdo de un piloto alemán de la Legión Cóndor cuyo avión se estrelló en la zona durante la Guerra Civil. Debemos cruzar la carretera que conduce a Heras y seguir unos metros a la derecha, para tomar ahora la pista que asciende a la izquierda hasta el Barrio La Riva, donde se encuentra el denominado “Torrejón de Gajano” o Torre de Riva-Herrera Agüero,  imponente edificio del siglo XVI de planta cuadrada y con sólidos cubos circulares en las esquinas. En este caso la torre no perteneció al linaje de los Agüero, pero dado su interés arquitectónico y a que los Riva y los Agüero emparentaron, se ha incluido en el recorrido. Un poco más allá, girando a la izquierda y siguiendo unos metros, en la finca de la derecha se encuentran algunos vestigios de la antigua Casa y Ermita de Riva-Agüero, otro solar histórico vinculado al linaje trasmerano.


Torre de los Riva-Herrera (Gajano)

Retornando hasta la última bifurcación, pero sin volver al “Torrejón”, ahora seguiremos de frente por una pista que recorre toda la loma hacia el oeste hasta Pontejos. Ignoraremos sendos desvíos a la derecha, siguiendo de frente y contemplando hacia la izquierda el macizo de Peña Cabarga, que es siempre una referencia en los paisajes de la Trasmiera occidental. A sus pies se puede ver la Ría de Tijero o San Salvador, estuario del modesto río Cubón, procedente de la vertiente meridional de Peña Cabarga, y en cuya margen derecha, en una marisma rellenada a principios del siglo XX, se habilitó durante la Guerra Civil un campo de aviación que funcionó sólo unos meses, primero al servicio de los republicanos y posteriormente de la Legión Cóndor alemana, uno de cuyos aviones se estrelló en las proximidades.


Casa Lomba o Encina (Gajano)

Nuestra travesía termina en la Casa Lomba o de la Encina, también conocida como de Cuetos Riva-Agüero por los apellidos a los que perteneció, siendo un edificio del siglo XVII del que destaca su portalada. A continuación encontraremos la Ermita de las Nieves y, junto a ella, un área recreativa con bancos y columpios, en mitad del Barrio La Encina, de Gajano, final de la ruta. Girando a la derecha, bajaremos por una pista y saldremos a la carretera general de Astillero a Pedreña frente a las instalaciones de la empresa petroquímica “Dynasol” (antigua “Calatrava”).